Pilar leer todo lo que has escrito es recordar lo sucedido
ese día, me transporto a esos días, de los que aparecen como pequeños
fragmentos, me vienen situaciones y momentos que no se olvidan; ya todo esto
era lo suficientemente complejo y duro, y nos tocó lidiar con agentes externos
que hicieron todo aún más doloroso.
El día después de su muerte, recuerdo que comencé a buscar
las razones, ¿por qué ahora?, ¿por qué tan joven?, ¿por qué con las niñas tan
pequeñas?, los por qué nunca terminaban. Los por qué me llevaron a
recordar los días previos a su muerte.
Hubo algo que ocurrió un par de días antes de su partida,
Winder me ayudó como una de las tantas veces lo hizo. Necesitaba con urgencia
que alguien pasara a buscar un cheque
— Estoy de vacaciones yo te
lo busco—. Así fue que llegó a
mi trabajo, me dio el cheque, pero justo antes de irse nos dimos cuenta
—Coño le falta una firma—, me miró y me dijo:
—Tranquilo yo voy
Pero justo antes de irse, todo apurado como siempre y
estresado por las mil cosas que había que hacer en el trabajo, camino y casi
cuando llego al final de la acera, volteo y él me estaba mirando, así como
cuando sabes algo, por lo que me regresé y le dije:
—Sabes que hermano, te
quiero
—Yo también hermano—, le di un abrazo y se fue.
Hoy sé que fue la despedida, fue uno de los últimos días
que vi a Winder, al día siguiente hubo problemas en la calle, las llamadas
guarimbas y no logré llegar a la oficina.
Así que me llamó:
—Acompáñame a hacer algunas
cosas para el viaje
—Perfecto, vamos te
acompaño. —No sé si uno sabe que está cerca su día de partir, pero en
esos últimos días Winder estaba especialmente pensativo, su mirada se iba cómo
si hubiese una reflexión en su pensamiento, como si supiera que el tiempo se
estaba acabando.
— Acompáñame a buscar a
los niños de Wilmer al colegio—, exclamó.
Dios le dio la oportunidad de buscar a sus sobrinos y a las
niñas al cole, estuve ahí viendo cómo lo hacía, como un espectador para
contarlo más adelanté; porque si algo tenía él, era un gen de paternidad
increíble, quizás pasando un tiempo que normalmente con el ajetreo del día a
día jamás pensé en tener. Al estar ya todos en el carro, fuimos por unos
helados para los niños, incluso me compro uno a mí; éramos de la misma edad,
pero a veces se comportaba como si fuera mi hermano mayor, sobreprotegiéndome y
enseñándome.
Al llegar a la casa me comenzó a contar del viaje, de lo
que tenía pensado hacer, de los sitios turísticos que pensaba visitar y las
ciudades que quería recorrer en tan poco tiempo. Estaba especialmente emocionado,
luego y como era costumbre me dice:
—Tomamos para despedirme
antes del viaje.
Siempre que podíamos nos reuníamos a tomar, pero si alguien
salía de viaje debíamos tener una sesión especial, para despedirse, según él.
Ese día tomó y tomó, ya a las 4:00 am me dice:
—Quedan dos dedos de ron
vamos a comprar una Coca Cola,
—NO—, dijimos Alexander y yo en unisonó
—Winder es hora de irnos a
la casa.
Discutió con nosotros y se fue molesto porque no quisimos
ir por la Coca Cola (para un Cuba Libre). La última foto que publicó en
Instagram era la fulana Pepsi que compró para los dos dedos de ron que quedaba.
Otra de las cosas que jamás hicimos fue pelear, al día
siguiente, molesto porque no salimos a comprar el refresco, no nos quería
hablar. Después se le paso, pero era algo muy raro en él; otra señal más de que
quizás unos pueden presentir algo, porque esos comportamientos no eran comunes
en él.
El día de su partida me llamó minutos antes de morir.
Hablamos y me dijo: — te llamo en un rato—. Él volvió a llamar, pero no escuché el
celular y ese fue la última vez que hablamos. No sé si sabemos cuándo llega
nuestro día, pero para mí Dios nos dio la oportunidad de despedirnos a muchos
de los que lo queríamos.
En mi búsqueda de ¿por qué se fue Winder?, alguien me dijo
algo que me hizo estar un poco más tranquilo. “Dejar de buscar el ¿por
qué?... Ese era su destino”. Quizás así debía ser, ¿por qué él? no
lo sabemos, sólo debía pasar, ahora existen buenos recuerdos de mil cosas.
Winder y yo éramos las personas más antagónicas del mundo
en gustos, el modo de ser, entre muchas cosas, pero fue mi mejor amigo, un hermano
que la vida me regalo, estábamos el uno para el otro sin condiciones.
Fue el tipo más inteligente que he conocido, tanto que
asombraba su capacidad de resolver todo con una lógica impresionante, hoy todos
sus amigos nos aferramos a esos recuerdos; tengo muchos buenos cuentos que me
encomendó para contarle a sus hijas, porque si alguien quiere saber de la vida
de Winder me puede preguntar. Hoy siento que él está tranquilo y en
paz, eso me da serenidad en cuanto a su partida
A ti María del Pilar no tengo mucho más que decir que no
sepas; eres una mujer con una fuerza impresionante, con un par de motores que
te mueve día a día, hoy Winder estaría orgulloso de ti, de lo que has hecho y
lo que has logrado.
De la crianza de las niñas, asumir esto y seguir
adelante. Abrazos gigantes para las 3.
¡Las quiero mucho!
Ramón Luis García
Me molestaba tanto esa relación que tenían
MAYO 2012
—Ojalá Lisbeth y yo
tuviéramos una relación como la de ustedes dos
—Amor por Dios, movimos la
fecha del matrimonio porque Lisbeth no estaba, ella duerme en nuestra cama,
ustedes si tiene una relación diferente a la nuestra, en cómo se defienden, se
lloran. La coma me "quiere" ahora por las niñas, pero por cuenta de
ella me mata por cada lagrima que te he sacado
—Bueno si, realmente no
tengo nada que envidiarles a ustedes, lo que pasa es que Lis y yo no andamos
para arriba y para abajo como tú y Ramón. Nosotros tenemos más de tiempo de calidad
Winder era una persona de muchos amigos, pero tenía una
relación muy especial con Álex y Ramón. Ese día que compartieron por última
vez, me burle:
— ¿Ajá y a Ramón que
pensamos adoptarlo?
—Amor a estas alturas del
partido y con celos
Después de su partida, hicimos clic en nuestra pena los
tres, forjamos una relación que estando Winder con vida nunca la tuvimos, creo
que por mis celos, de largas llamadas y salidas. Espero que algún
día la vida nos vuelva a poner en el mismo punto geográfico.
María del Pilar
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