"Quizás
ella es terca, ruidosa, inquieta, mal geniada, pero ante mis ojos ella es
maravillosa"
Así es mi hija
María del Pilar entró a la secundaría en un colegio que no
teníamos previsto, de último minuto conseguimos cupo en el Liceo Antonio Guzmán
Blanco, en donde comenzó una bonita historia de amor. La primera reunión que asistí fue a la entrega de boletines, ese
día conocí a la que sería a mi consuegra, muy elocuente ella. Luego de la
reunión pasé por el aula para saludar a la niña y unos niños comenzaron a
gritar:
—Señora, señora, mire, él está enamorado de su hija, — voltee, vi a un niño
simpático con lentes, que se puso rojo, sonrió amigablemente mirando a María
del Pilar, que estaba roja de vergüenza, un amor caprichoso y a escondidas
Cuando estaba en octavo grado, me preguntó
—Mamá, ¿puedo tener
novio?
—Usted no está en edad
de tener novio María del Pilar
—¿Te gusta el niño
ese, ¿verdad?
—Mamá, pero si soy
buena estudiante y no me porto mal, ¿por qué no?
—María del Pilar,
enfóquese en sus estudios y deje de estar pensando en novios, no quiero
problemas con tu papá, por favor.
Duró brava dos días, pero no podía permitir que con solo 14 años
se encaprichara con un niño, esa institución era hasta noveno grado, debían
irse a otro colegio a culminar el bachillerato.
—Mamá, ¿puedo ir a
estudiar al San Antonio con Winder?
—No, María del Pilar,
despégate de él, no es sano que ustedes estén para arriba y para abajo. Además,
ese colegio es caro.
—Pero mamá dile a mi
papá que lo pague, él no va a decir que no
—No voy a poner a tu
papá en ese apuro, dije que no
—Entonces, me voy a
estudiar al Liceo Caracas
—¿Cómo así, ¿qué
colegios pusiste en tu zonificación?
—Ese y el Fermín Toro
—¿Ahora qué vamos
hacer? Esos colegios no me gustan, lo hiciste de puro capricho
Tocó ir a buscar cupo en otro colegio, porque ninguno de esos dos
me gustaba, le conseguí un cupo en un colegio de niñas en la especialidad que
ella quería, pasó semanas brava porque no la inscribí en el de Winder. Después
de que la inscribí en el colegio de monjas seguían con el tema
—Mamá, Winder se va a
fijar en otras niñas allá.
—Mejor, María del
Pilar, ya está bueno parecen unos chicles, tomen un poco de distancia, mucho
cuidado con una vaina, que a las niñas se les nota en los ojos cuando no son
señoritas
—Mamá por Dios, me
acabo de desarrollar cómo se te ocurre.
Pensé que esa separación los iba a distanciar un poco, pero fue
peor. Él pasaba en mi casa haciendo visita a cualquier hora del día, con su
mamá bastante molesta yéndolo a buscar a medianoche.
Desde que Winder entró a nuestra vida, le tomé mucho cariño, como
el hijo varón que nunca tuve. María del Pilar le daban celos.
— ¿Quién es
tu hijo Winder o yo?
OCTUBRE 2003
—¿Eso qué
es? — Exclamé,
me da una ecografía y le pregunto ¿Te volvieron a salir ovarios poliquísticos?
—Sí uno,
con fecha de nacimiento
—¿Cómo
así?
—Mamá estoy
embarazada
—Se puede
saber que carrizo le vamos a decir a tu papá, ese hombre me va a matar
—Mamá no
estoy pidiendo permiso, te estoy notificando que estoy embarazada, tengo 22
años, trabajo, voy por la mitad de la carrera, ni que fuera una
adolescente y no
conocieras al padre
Después de un tiempo, ya con la nena grande, decidieron mudarse solos,
mientras María del Pilar pensaba como organizar la mudanza, él solo la miro y
le dijo:
—¿Vas a
dejar a tu mamá?
Las dos nos quedamos mirando, supongo que ella no quería imponer
mi presencia en su nueva etapa, pero ese gesto solo detonó su nobleza, se ganó
mi corazón.
—Empaca que
nos vamos vieja Mary. —Dijo María
En la víspera de mi cumpleaños 59
—Mary vamos, vámonos a España—Me habían
invitado ir a Cuba, pero no quise. Esta vez me dejé convencer.
—Vamos y celebramos su
cumple allá.
Pensé es un sueño celebrar mi cumple en Madrid, se quedó solo en
eso, un sueño. Bajamos al aeropuerto felices, hicimos todos los chequeos y
después almorzamos.
Salíamos a las 4 de la tarde, pero a las 5:30 notificaron que
había retraso, cada uno buscó cómo matar el tiempo Winder se fue con Mariale y
yo me quede en la puerta que nos correspondía. Llegó la hora de salida
y no veía que Winder venía, en el momento que pienso que es hora de irlos a
buscar veo venir a mi nieta.
—Abuela, mi
papá ven.
Al ver a mi yerno en ese estado me derrumbo, atendía una llamada
de María del Pilar
—Hija, Winder está mal
—¿Cómo así, mamá?
—Sí hija, se desmayo
—Mamá, pero él es joven
Todo lo que siguió después fue una pesadilla, le dieron los
primeros auxilios en la ambulancia, pero no fue suficientes. Me tocó acompañar
a mi yerno en los últimos pasos por este mundo.
Winder era una persona noble, con mucha clase para vestir y vestir
a sus niñas., le encantaba comprar ropa, comer, siempre decía: “Me traje a la
suegra, porque por cuenta de Pilar me muero de hambre”.
Muy entregado como padre e hijo, ellos eran muy diferentes en
cuanto a carácter, él era sereno, apacible; María del Pilar era fuerte y tajante
para hablar, chocaban, pero se entendían muy bien, ella le daba orden a su
vida, y él calmaba sus arranques Winder la sabía sobrellevar muy bien. Conviví
con ellos en su vida de casados, dándoles su espacio y respetando su tiempo, él
siempre me trató con el respeto y la consideración que un hijo tiene con una
madre.
Todavía lo lloro, lloro porque fue un buen hijo para mí, lloro por
ver a mi hija sufrir y tratar de levantar la cabeza sola, lloro por ver a mis
nietas crecer sin ese ser tan maravilloso.
Mientras me quede suspiro de vida estaré para mis nietas y
apoyando en todo lo que pueda a mi hija
María Pacheco.
Tan bella persona mi vieja Mary, tu querido Winder siempre estará agradecido x todo lo q hasta ahora sigues haciendo con sus 👑
ResponderEliminar❤️❤️❤️❤️❤️❤️ X Siempre
EliminarGracias mi Cachi te admiro como mujer como madre u como suegra siempre te ganaste y el respeto y admiración por mi familia muy pronto comentaré toda mi versión
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