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LLÉVATE MI DOLOR

Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza 

 

Orar a Dios para calmar mi pena, pero ¿para qué? si él mismo fue quien se lo llevó.  La gente, dentro de sus creencias, te quiere hacer ver cosas, con frases trilladas y vacías que no tienen sentido

  • ©  El Señor se lo llevó porque las almas nobles, son llamadas primero 
  • ©  Es la voluntad del Señor 
  • ©  Dios escribe derecho en líneas torcidas 
  • ©  El Señor lo ha llamado. 

 Al principio no entendía, pensaba “será porque no era una persona espiritual, no oraba, no acudía a la iglesia”, pero si era un excelente padre, un leal amigo, un hijo considerado, un aprendiz de marido, porque no éramos una pareja perfecta.  ¿Por qué le paso eso a él?, él tenía tantas ganas de vivir, cada vez que tenía esos pensamientos era un acertijo que no tenía respuesta. 

Noviembre del 2012 

Túnel de la Planicie, una corriente recorrió todo mi cuerpo. Tomé su mano cuando iba manejando; él volteó extrañado

¿Qué te pasa?

En la casa te cuento, respondí eso porque las niñas iban atrás

“Nuestra vida en este momento es tan perfecta, nuestras hijas hermosas y sanas, en mi trabajo estoy en mi mejor momento, empecé a dar clases en el instituto y estoy haciendo el postgrado, a ti te ascendieron, vamos a pasar la navidad en Colombia, en febrero nos vamos a España, y eso sin contar todas las cosas que hemos adquirido; estamos en el mejor momento como pareja”, le expliqué.

Se echó a reír con su sonrisa pícara, se pasó la mano por el candado (barba) y me dijo:

¿Qué es lo que te extraña? nosotros hemos pasado por mucho, hemos luchado por todo lo que tenemos, merecemos esto y más.

Si, amor sé que es así, pero creo que debemos ser más agradecidos con Dios.

Estoy claro que algún momento tengo que meterme en una religión, entre tu familia y tus amigos que hay de todo, la única por la que me inclinarían es la adventista

Bueno, eso no me lo esperaba, le dijepor lo pronto vamos a leer la biblia todos los días antes de acostarnos, debemos ser más espirituales y agradecidos con todo lo que tenemos.

Está bien yo te acompaño.

Esperaba que él llegara a las 11 de la noche, mientras se cambiaba le leía, analizábamos lo que leía entre los dos. Después de su muerte pasé algunas semanas sin leer, cuando lo retomé fue porque mis hermanos que son Testigos de Jehová, me dieron unos Atalaya acerca de la muerte. ¡Es tan injusto que la muerte tenga el poder de arrebatarnos a un ser querido!, hay tanta gente mala en la calle, tanta gente que quiera morir, porque ella tiene ese poder, ahí fue cuando me di cuenta que Dios no tiene nada que ver con esto. Somos el resultado de nuestras acciones.

Él era una persona sedentaria, en los últimos meses su principal objetivo era hacer dinero para tener una vida más cómoda, de confort como siempre le había gustado y así darnos todo lo que nunca le habíamos pedido

Diciembre 2011

Winder por favor, no sé en qué forma pedirte que dejes de estar tomando y manejando, ¿Qué va a hacer de nuestras vidas si te pasa algo?

Vendes toda esa mierda y se van para Colombia

Si quedas vegetal conmigo no cuentes… Se va para donde su mamá

-Me abandonaron, como ya no te voy a servir, solo soy tu objetoDespués de decir eso, se echó a reír, luego se puso serio y aseveró: Espero no quedar nunca así.

Sacrifico algo tan importante como su vida, trabajaba mucho, tenía un desorden con la comida, además de tomar y fumar. En el momento que la vida le estaba dando señales que debía hacer un pare, el siguió y no fue al médico, ese día cuando volvió a decirme que le dolía el oído, le dije:

Cora paremos todo esto. Si te estalla el tímpano en el avión puedes perder hasta el oído.

Solo alcanzo a decirme.

Tranquila, ya me estoy sintiendo mejor. Además, hemos invertido mucho en este viaje, tenemos muchos planes para después. 

¡Qué gran error!, la culpa pasó de estar en los médicos, que no le dieron el auxilio como debía, a mí porque no oré suficiente cuando estaba en el carro, ¿por qué no te pedí por él, Dios? ¿por qué? solo alcancé a decirte que “si te lo vas a llevar que no sufra”, ¿por qué siempre que tomaba le recalcaba eso? que, si le pasaba algo, qué íbamos hacer, que ninguno de sus amigos iba a estar ahí para nosotras, ¿por qué mis peores miedos se volvieron realidad?; lo presione tanto para que se convirtiera en un hombre responsable de su hogar, permite que llegara a ese punto, como una simple espectadora.   No podía perdonarme haber tenido esos pensamientos por tanto tiempo, sentía el peso de su partida en mis hombros y nunca más allá de estas líneas lo había dicho en voz alta. Hubiera preferido mil veces que me dejara, porque me hubiese parado, él era un excelente padre jamás sus hijas iban a estar desamparadas, ni en atenciones, ni económicamente, pero no ver a mis hijas sufrir como lo estaban haciendo.  

Todo lo referente a la iglesia fue coordinado por mi suegra: el novenario, la misa del mes y la de todos los meses, en ese momento le dije adiós a las religiones, no me daban ningún tipo de consuelo, una letanía de nombres de personas que había fallecidos, había que orar era por nuestro dolor, nuestra pena de vivir con su ausencia, donde él estaba ya no sentía nada.

Los primeros meses siempre estaban sus amigos, la familia cercana, pero a medida que fue pasando el tiempo solo estábamos, mis suegros, mi cuñado y nosotras; a los únicos quien realmente les dolía su partida.           

No criticaba, ni me molestaba por ello, porque la vida es así, sigue, pero a mi suegra le pegaba, sentía que por no estar ahí se habían olvidado de su hijo. Después del octavo mes me quedaba fuera de la iglesia, iba solo por acompañar a la familia, no era algo en contra de Dios, las misas no hacían que mi pena fuera más llevadera, respeto como cada uno sobrelleva su dolor, pero eso no era la que me funcionaba a mí.

Mi suegra se sentía tranquila yendo por esa razón la acompañaba, mi suegro quería ir al cementerio y comprarle flores. No compartía lo de las flores, pero escogía el ramo con él; cada quien busca la forma de como sobrellevar su dolor, criticar no era una opción.  

Lidiaba con mi dolor orando, cambiaba mi estado de ánimo, me hacía mentalmente fuerte, sentía que nada era imposible dentro de aquella adversidad. Mi mente y mi alma necesitaban paz, necesitaba creer que podía salir adelante.  

Después de que meditaba, cuando sentía que mi cuerpo se le iba el peso de la carga diaria, oraba leyendo versículos de la biblia, al principio lo tomaba al azar quería sentir en lo más profundo de mi alma que Dios me estaba oyendo, la primera vez que volví a retomar la lectura bíblica, en nuestro cuarto en el lugar donde fueron nuestros primeros cimientos, apareció este versículo:  

Salmos 68:5 
PADRE DE HUÉRFANOS Y DEFENSOR DE VIUDAS ES DIOS EN SU SANTA MORADA. 

Mi alma quedo en suspenso por un segundo, la sensación que me veía, que entendía mi dolor, cerré la biblia de la impresión cómo es posible que se abra justo allí; mis ojos se anegaron de agua, es posible que me oigas, me asome por la ventana y ahí estaba la luna brillante, sonreí, porque por primera vez no me sentí tan sola.   Siempre que me sentía agobiada, leía; porque había días buenos y otros no tanto, entendí que todo es un proceso que así debía vivirlo, con la mentalidad que todo llega, todo pasa y todo cambia, tenía fe que mi dolor en algún momento se iba a ir, que ya no iba a sentir esa opresión en mi pecho por siempre, solo debía vivir un día a la vez  

Salmos 42:5-6  

“¿Por qué te abates, alma mía, y (por qué) te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez (por) la salvación de su presencia. Dios mío, mi alma está en mí deprimida; por eso me acuerdo de ti desde la tierra del Jordán, y (desde) las cumbres del Hermón, desde el monte Miza”.  

Todos los días lo extrañaba; su olor, sus ganas de hacer tantas cosas, su esencia como ser humano, pero necesitaba que mi alma cogiera un poco de color y dejara de ser tan gris y se fuera tornando blanco, cuando oraba le pedía a Dios algo que aprendí, no sé quién me lo dijo, pero me ayudaba Padre llévate mi carga, llévate mi dolor, mis temores, dame la fuerza para levantarme cada día “ 

 

Proverbios 31:6-7  

“Dad bebida fuerte al que está pereciendo, y vino a los amargados de alma. Que beba y se olvide de su pobreza, y no recuerde más su aflicción. 

Mi espíritu alegre, se había quebrado, pensaba así iba hacer siempre, no seré capaz de volver a ser la misma, solo tenía que vivir cada momento como único, yo estaba viva y eso era ganancia, la vida es un suspiro, es frágil, el cuerpo humano es perfecto, es un templo, pero debemos saberlo tratar con respeto en todo físico, psiquis y espíritu, las cosas toman su tiempo, solo debía ser paciente”. 

Me enfocaba en mi entorno y en todo lo que podía hacer para recuperarme y no caer en declive   

 

Salmos 34:18  

“Cercano está el SEÑOR a los quebrantados de corazón, y salva a los abatidos de espíritu”. 

Lloraba porque pensaba en todos los planes que él tenía, no era capaz de asimilar que ahora no estaba más.  Sin embargo, pasan cosas maravillosas cuando oras, Bellota (nuestra perrita Teckels), dormía en una canasta dentro del cuarto, después que todos comenzaron a retomar sus vidas y las niñas se fueron a su cuarto, ella comenzó a subirse a la cama y ocupar su puesto. Me sentía segura, era solo un perrito que no pesaba más de diez kilos y media solo 90 centímetros, pero sentía que dormía con un Pastor Alemán que resguardaba mis sueños y mi hogar. 

Dios siempre envía ángeles a nuestras vidas, pero cuando se les acaba las alas les pone colita 



Comentarios

  1. Hermana, esa conclusión de este artículo con Bellota me llego al corazón, recuerdo el tiempo que estuve con ella, mientras ustedes estaban de viaje. Aunque es un animal, estaba muy deprimida por la falta de Winder y que esos días no estaba el resto de su familia. Trate de hacer lo posible por ayudarla, casi todas las mañana salía con ella a caminar un rato. Nos ayudaba (hablo como si ella también sintiera lo mismo que yo) a despejar nuestra mente, nuestras emociones, nuestras tristezas... ella con un extraño que pocas veces veía y yo, pensando en como estaban mis sobrinas y mi hermana sin Winder. Los animales reflejan sus estados de ánimo y ellos perciben los de nosotros. Cuando supe que murió, por algún momento me sentí culpable de no haberme quedado con ella, que quizás, todavía seguiría conmigo. Son cosas que uno piensa, pero son cosas que pasan.

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