Ir al contenido principal

DIRECCIÓN DESCONOCIDA

  

   Cora ¿Qué pasó?

¿Por qué no luchaste?, ¿Por qué dejaste todas las cosas tan organizadas?, ¿Por qué dejaste pañales, leche, juguetes de cumpleaños?, ¿Por qué me decías que hacer con mi vida, si tu llegaras a faltar?  Han sido días duros, me sentía tan segura contigo, desde hace algunos años deje de sentir miedo en las noches, o a los problemas, porque estabas ahí para levantarme.   No olvido ese viaje, en que te llore porque me hicieron sentir mal, solo quería que llegarás, me dijiste: "— Gorda no llores, ¿qué pasa?, esa no eres tú Fidel, cálmate, respira, apenas salga arranco para allá. Ponte a leer un rato o juega con las niñas en la piscina”.

Apenas llegaste me abrazaste, fue el abrazo cálido de un amigo que te reconforta, después de muchos años no habíamos perdido eso. Recuerdo el regaño de mi mamá, porque te hice manejar de noche y lloviendo, pero no fui yo, te nació hacerlo, esa era la calidad de amigo que eras, estabas ahí cuando se te necesitaba.  Cora, Mariale está en Shock, no llora, no dice nada, cuando le pregunto ¿qué paso, ese día?, no me responde, no sé qué hacer con ella, no dejé que te viera, hice lo que tu hubieses hecho para protegerla del dolor, pero ahora no sé si fue lo correcto. Hace unos días se estaba bañando, fui a ver porque se estaba tardando, al entrar la encontré en el piso bajo la regadera, se estaba abrazando, llorando, sintiendo la culpa en sus hombros porque habías muerto. No sé si podré seguir aguantando tantos batacazos juntos, desde que partiste todo nuestro mundo cambio, tú no estás, Mafer va a crecer sin ti y ahora Mariale pérdida en su dolor, mi corazón está quebrado otra vez, después de que le había pegado unos remaches.

Mariale sufre en silencio y no sé qué hacer, me siento inútil, no sé cómo ayudarla, Mafer es otro tema siempre está preguntando por ti, hace días la llevé afuera para mostrarle el cielo, le dije que ahora estabas ahí, más cerquita de papito Dios. Tu mamá no está bien, amor; me preocupa su salud, tú sabes cómo son las cosas con ella, a tu papá, a veces, lo he visto caminando sin rumbo por la plaza Madariaga, pero hace todo lo que puede por las niñas.  Mi corazón se arrugo, al ver cómo sus lágrimas se salían solas, que duro es verlo así, me dijo: "Todo lo aguanto por mis niñas” tu hermano se mudó, le dije lo que tú pensabas hablar con él.     

Ramón Luis es Ramón Luis, siempre activo, está pendiente de cómo está todo, de las niñas, de tus cosas y de mi dolor.  Álex no la está pasando bien, sé que toma bastante, realmente tú eras el único que lo entendía.

Mi papá se vino a vivir con nosotras para ser “él hombre de la casa”, porque ahora éramos cuatro mujeres solas. Sé que te reíste yo también lo hice de pensar en tu cara, pero no le pude decir que no.

Me pregunto si te hice feliz, esa idea por muchos días me perturbo, que tu corto paso por este mundo, no te haya hecho feliz, le pregunte a Ramón, me dijo que me adorabas, que a veces te exasperaba, pero nosotras éramos tu mundo. No te voy a llevar flores al cementerio, me siento hipócrita, si nunca te regale una rosa, como es que ahora te voy a estar llevando flores, pero vi un pinito muy bonito como los que te gustaban; es difícil hablar de ti en tiempo pasado, todavía me cuesta aceptar tu ausencia

Sabes que uno de los señores de la funeraria me dijo que en diez años que tenía trabajando ahí, nunca había visto tanta gente por un difunto, ojalá pudieras haber visto la cantidad de personas que fueron, en el cementerio miré al cielo pensando que estabas ahí observando todo, no me vestí de negro, porque eso era aceptar la oscuridad en mi vida. Tú eras un alma noble, llena de luz y juntos éramos un equipo indestructible; las noches son más difícil aun, la ausencia se siente más en el ambiente, en los pasos, en la cena, en la cama fría. Cuando duermo creo que las cosas pueden volver a ser como antes, pero me paro y está todo en silencio, perfectamente ordenado; Bellota siempre está en la puerta esperando, pero no llega, me ha tocado varias veces meter la canasta al cuarto, a veces solo quisiera dormir todo el día, pero mi mente no deja de pensar tantas cosas que hacer, tantas cosas que resolver.

Me quedé con tu celular, dejé mi línea para el trabajo, ¿Por qué tomabas tantas fotos a boberías?, me aterra olvidar tu cara, todas las noches tomo el celular para ver tus fotos, no sabía que te gustaba tomar tantas fotos. Tu ropa ha perdido tu olor, a veces le he echado perfume a las almohadas, para sentirte un poco, pero eso no calma el dolor de mi alma, solo la llena de más tristeza.        Las benditas motos esas son un dolor de cabeza, no habías hecho nada, nos tocó hacer todo el papeleo a tu hermano y a mí, el carro no lo he agarrado tranquilo, pero ya averigüé el curso, las niñas pasan el día donde tus papas a veces las dejo que se queden a dormir allá.

Te extraño mucho, espero que estés mejor donde estés, no te voy a mentir aquí no estamos bien, pero tengo la fe de que en algún momento este dolor tan profundo va a pasar, tu lugar no lo puedo ocupar, pero mientras tenga aliento estaré pendiente de tus papas, y haré todo lo que este en mis manos, para que las niñas te tengan siempre presente y así te sientas orgulloso de ellas.

Gracias por verme cuando más nadie me vio, viste más allá de mi físico, con tu amor incondicional me enseñaste amarme y a amar.

Gracias por la paciencia, por tu admiración y respeto.

Gracias por permitirme ser tu compañera de aventuras.

 

Te voy a amar siempre Cora,

Con amor,

María del Pilar

P.D.: CREES QUE NO ME IBA A DAR CUENTA QUE COMPRASTE UNA CHAQUETA EXACTA A LA NEGRA. ENCONTRÉ EL ESCONDITE, SE LA REGALE A RAMÓN

ESTE ES LA ÚNICA CARTA QUE TE VOY A ESCRIBIR EN TU AUSENCIA, PORQUE QUIERO QUE DESCANSES EN PAZ

 

 

                            POST INSTAGRAM 05/03/2014

Hace siete días comenzó esta pesadilla, siete días en que la vida te arranco de mi lado sin previo aviso, este dolor lo tengo hasta los tuétanos, no duermo desde que te marchaste,  pienso y pienso en todos esos hermoso recuerdos que me dejaste y en lo feliz y afortunado que siempre fuiste,  busco tu olor no lo encuentro, ya no te siento, todos me dicen que me dejaste dos grandes tesoros por los que debo vivir, pero soy muy egoísta te quiero aquí conmigo Winder, como voy a criar estas niñas sin ti éramos la dupla perfecta, el padre ideal, la manzanilla que me calmaba, esa brisa suave que hacía que nuestro hogar fuera nuestro, te fuiste sin ver crecer a nuestra pequeña Mafer y Mariale en la etapa más difícil te has marchado, mi vida bello tengo el alma quebrada en 1000 pedazos mi otra mitad se me fue, hoy se desvanece mi sueño de amarnos hasta viejitos. Como te amé y nunca me cansé de besarte y decírtelo, de celarte, de cuidarte, de pelearte, luche tanto para tener esta familia, luche tanto por esta historia de amor.  Te voy a amar siempre, mi hombre guapo, mi amor bello. “Jesús: Yo soy la resurrección y la vida, quién cree en mí, aunque haya muerto vivirá; y todo aquél que vive y cree en mí no morirá para siempre” Esto es lo que mantiene en pie mi fe en Dios

 

Ese día comencé a escribir para desahogarme, ESCRIBIR MITIGABA MI DOLOR (tercera regla en momentos de dolor, debemos buscar algo en que ocupar la mente). Siempre me preocupaba que fuera a estallar, me sentía agotada, quería dormir, quería descansar, pero todo se mantenía en control dentro de mi cabeza. Para cada persona el dolor es diferente, por la personalidad, la red de apoyo, la relación con el fallecido, hasta la clase de deceso. Tenía miedo de que fuera a pasar conmigo si llegase a colapsar, solo pensaba en las niñas que ahora solo me tienen a mí.

 

 

Comentarios