Si caen, el uno levanta al otro.
¡Ay del que cae
y no tiene quien lo levante!
La dinámica de las parejas a veces hace
que sus diferencias armonicen la convivencia, en nuestro caso Winder era más
sociable, de muchos amigos, de hacer planes para compartir; yo disfruto más de
mi soledad, aunque soy sociable, mis amistades son muy contadas. Si queremos
conocer un verdadero amigo es en la adversidad donde su valor se pone a prueba y
mis amigos y los de él, salieron sobresaliente de ella; por todos los costados
tenía a alguien que me levantara, dentro de nuestra tragedia sucedió algo maravilloso,
me hice más cercana a sus amigos, comenzamos a compartir nuestra pena porque el
26 de febrero, los tres perdimos a nuestro mejor amigo. Demostraron con sus actos, la lealtad que
sentían por él. “Me equivoque Cora, tenías razón, ojalá hubieras podido ver
lo mucho que impactaste sus vidas y todo lo que hicieron por nosotras”
Después del entierro, mi entorno
cercano entre amigos y familiares; fueron a mi casa, para hacer de esa triste
tarde un momento de calidez cocinaron para ver una película, un magnifico grupo
de apoyo que Dios me había mandado. Lo malo fue la selección cinematográfica,
“No se aceptan devoluciones con Eugenio Derbez”, todos lloramos al final de la
película. Mi hermanito al salir de la
cocina, ver toda esa escena, y sobre todo al verme llorar sin cesar, porque a
veces cuando lloras, lloras por todo aquello que necesitas limpiar, con su cara
gruñona solo dijo: —¿Quién escogió esa
película? —reí por su cara,
todos se rieron buscando la cara de quién la había escogido, todos reíamos y llorábamos
al tiempo después de estar hace unas horas sumidos en la tristeza.
Momentos vagos vienen a mi mente de cómo
mis hermanos se turnaban para acompañarme en las noches, mis primas jugando o
bañando a las niñas, mi mamá pendiente de la casa; honestamente los días
posteriores a su partida mi memoria se nublo, bañarme, comer o quien atendía a
las niñas, son episodios que están desfigurados en mi mente. Veía a
mi mamá sufrir, ella llevaba su cruz en silencio, pero no podía lidiar con su
dolor en ese momento, la veía llorando de a raticos, ella trataba de ser
fuerte, nunca dejo de ser proactiva a pesar de todo.
Ver a su hija desconsolada, a sus nietas crecer sin su padre, y perder el único varón que la vida le había dado; fue muy difícil para ella, pero aun así se mantenía firme. Al ser ella la última persona que estuvo con él, sentía que pudo haber hecho más, por mucho tiempo sintió culpa. Sé que mi deber era estar para ella, pero no tenía las fuerzas para hacerlo; por muchos días ni si quiera nos mirábamos a la cara.
OCTUBRE 2011
—Ahora,
¿Qué pasó?
—No me
aguanto más, que se quede con sus amigos y se vaya donde su mamá.
—Tuviste
que tirar el aparato ese.
—Tú eres mi
mamá o la de él.
—No me
gusta que peleen, la niña termina pagando los platos rotos.
—Ella nunca
nos ha visto ni discutir, no exageres, por favor, esta vez no voy a
ceder. Esto es el colmo. ¡Uy! Pareces la mamá de él y no la mía
—Te conozco
María del Pilar.
Habían pasado los días festivos, todos
comenzaron a retomar sus compromisos, en cuanto a mi trabajo en la institución
oficial, me tocaba incorporarme, el solo pensar en ir a dar clase con tanta tristeza,
me generaba mucho pánico. Pero cómo Dios es perfecto en todas sus obras,
trabajaba en el mismo colegio en que nos conocimos Winder y yo, para mi
bendición la directora de la institución fue nuestra profesora en séptimo; tuvo
la gentileza de darme más días adicionales.
Aproveché ese tiempo, para realizar
trámites legales, acta de defunción, la liquidación, el reembolso de los
pasajes, la pensión de sobreviviente, los bienes que tenía a su nombre, ahora
tocaba administrarlo sabiamente. Hacía todo lo posible por no
caer en la oscuridad, pero no es fácil no sentir tanta tristeza, cuando tuve mi
propia historia de cuento de hadas; constantemente me hacía las preguntas: ¿Señor, por qué yo?, ¿Por qué él?, ¿Por qué
mis hijas?
Una gran amiga de mi adolescencia que
estaba sin empleo por esos días, me regalo algo que, aunque a ella le parecía
poco, para mí fue una de las cosas más valiosa, su tiempo. Me escribía o me
llamaba todas las mañanas. —¿Cuál es el plan de hoy?, ¿Que vamos hacer?.
Me acompañaba a realizar todos los
trámites, organizábamos una ruta de diligencias para hacerla caminando. —Vane tenía una buena vida, cierto—la miraba cómo perrito perdido —¿Qué
pasó?" —escuchándome en
silencio, brindándome su mano cálida por la espalda
— Para,
necesitas descansar.
Cuando fui a su trabajo a recoger sus
cosas, y finiquitar algunos pendientes, le pedí uno de sus amigos más cercano que
me acompañará para no pasar ese trance sola, nos topamos con la sorpresa
que todos sus compañeros habían recogido dinero para las niñas, nos quedamos
sin palabras ante semejante acto, porque, aunque para ellos fue poco, no lo era,
para mi más allá de la cantidad que recogieron, fue el noble gesto
que hicieron todos, una vez más me afirmo lo buena persona que era. Fue muy duro ir a su trabajo, ver
la cara de sus compañeros con pesar; ir a su puesto y recoger sus cosas, trate
de aguantar, pero las lágrimas salían solas, todos me dieron mi espacio y
tiempo para hacerlo, por otro lado, la empresa fue muy generosa con nuestro
dolor, nos permitieron que siguiéramos con la póliza de salud hasta que terminará
el año, cancelaron todo el año escolar de la guardería de Mafer, y a Mariale ir
al plan vacacional. Otro de sus amigos canceló el año escolar completo a
Mariale: “Los milagros están en todas partes”, ese día me di cuenta que era
bendecida por la mano de Dios.
A medida que pasaban los días me
conectaba un poco más con mi nueva realidad. Debía retomar el postgrado, mis
trabajos, la rutina de la casa, la atención y cuidado de la bebé, todas las
cosas pendientes de él. Mi mente comenzó a trabajar, a ocuparse de otras cosas
que no fuera el dolor, eso lo dejaba para mis momentos de soledad o para la
noche en el que fue nuestro cuarto. Me había quedado sin el
primer amor, nada podía hacer para cambiar eso, solo debía enfocarme en vivir
un día a la vez
Me estaba comenzando a trazar una nueva
rutina sin él, un nuevo camino pero a veces se tornaba intrincado; toda nuestra
vida estaba en el Paraíso y nuestra apartamento en Catía, mientras estuvo vivo
nunca fue un problema para el traslado, pero después que falleció la cosa se complicó,
no sabía conducir en esa época y todo
era a pie en una ciudad tan caótica, como es Caracas, adicional por mi
horario de trabajo, no podía llevar a las niñas al colegio, eso era algo que él
hacía siempre, nuevamente Dios me bendice y su papá comenzó a asumir el
rol de padre de las niñas; y una amiga que vivía cerca de mi casa, amablemente
me ofreció traerme todos los días al Paraíso, porque estaba en su vía; mi
suegro nos esperaba en un punto medio para llevar las niñas al
cole, y yo irme a mi trabajo que estaba a dos cuadras. “Los
milagros están en todas partes”
Mis amigos se volvieron mi refugio, mi nuevo
tiempo libro pasaba entre estar con mi comadre o compartir con mis compañeros
de trabajo, evitaba en lo posible no estar sola, para eso tenía las noches en
mi cuarto, no es fácil lidiar con el dolor y volver a la rutina, pero el mundo
no deja de girar. Hoy agradezco al Altísimo por todas esas personas, que a
ellos les pareció poco, pero sin su compañía, sin sus mimos, sin su tiempo, el
camino hubiese sido muy largo y oscuro. No debemos dejar de tomar la mano amiga
cuando se nos brinda, puede ser que nos sintamos solo, pero realmente no lo
estamos hay mucha personas, dispuesta a tenderte una mano, cuando lo necesites
Gracias, gracias, gracias,
Mis papás
Mis hermanos
Mis amigos Vanessa, Lisbeth, José Rubén,
Jessika, Yoha
Mis primas, Hellen, Reina, Luisana,
Yajaira, Francis, Yessica
Mi cuñada Jael
Mis colegas y amigos, Yusbely, Omar,
Macyuri
Sus amigos Ramón Luis, Leo, Víctor y
Alexander
Mi cuñado y la Sra. Betty
Tía Isabel
nada que agradecer! siempre estaré
ResponderEliminarGracias a ti por dejarme estar cerca de ti... te quiero Mi Care Chimba
ResponderEliminarValiente 🤩😘 Te Quiero!
ResponderEliminarCien mil años de amistad y no aprendes a escribir mi nombre de verdad que no puedo contigo YUSBELY. La amistad verdadera si existe...
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