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¿QUÉ PASO?

¿POR QUÉ ME HA SUCEDIDO ESTO A MÍ? ¿POR QUÉ SE HA IDO? ¿POR QUÉ AHORA?


“En un intento desesperado por comprender lo incomprensible y lo injusto nos hacemos este tipo de preguntas. La muerte de un ser querido siempre es inoportuna e indeseable.” (Aldana, 2020) Los cuestionamientos internos no tienen respuesta, ni en nuestro interior y mucho menos el mundo terrenal, no hay contestación para preguntas tan profundas, mucho menos justificación, mas sin embargo con el tiempo la verdadera pregunta que si debemos hacernos es ¿para que murió?, segunda lección, todos tenemos un propósito en este mundo; no hay propósito pequeño para el Creador.

Después de muchos días en el limbo, necesitaba saber ¿qué paso?, la gente no se desmaya por la vida y muere. Cada vez que alguien me preguntaba ¿por qué falleció? (fue un sinfín de veces), solamente decía no sé; quería respuestas que mi interior no saciaba; decidí armarme de valor e indagar.   La ciencia tenía que explicarme ¿por qué mi esposo se desmayó y no volvió?, fui a la medicatura forense de La Guiara aclarar todas mis dudas en cuanto a su deceso, es importante dar  pasos pequeños para calmar nuestros pensamientos.

Buenas días, necesito saber los resultados de la autopsia de este caso—señalando el documento que me dieron en el hospital tras su fallecimiento, la secretaria lo tomo muy amablemente y se retiró, al cabo de unos minutos regresa, dice:

Solo un fiscal o un funcionario del CICPC puede abrir el expediente.

mmm, me espera un momento por favor— ella asentó con la cabeza. Siempre voy dos pasos adelante ante cada situación y esta no iba hacer la primera que me agarrara desprevenida.

Mi compadre y mejor amigo de mi esposo era fiscal en ese momento, él se encontraba en el carro esperando. —Ñandú vente que solo un fiscal puede abrir el expediente— Cual entrada de SUITS, arreglo su traje, busco su carnet, y entro al lugar haciendo las debidas presentaciones y solicitudes, e inmediatamente nos hicieron pasar con la directora de la medicatura.

Buenos días— Caminando al sitio más fúnebre que había visto en mi vida, las miradas curiosas no faltaron, escritorios de ambos lados, que daban un ruido visual con la cantidad de papeles desordenados, con un olor tan raro, sólo pensé Dios mío ¿qué es esto? Solo quiero que alguien me diga si mi esposo estaba enfermo, si fue negligencia, lo único que quiero saber, ¿por qué se desmayó y no regresó?, necesito darles respuestas a mis hijas—Le entregue el documento. La Doctora mandó a sacar el expediente, abriendo una carpeta que tenía una hoja de examen con la forma de un cuerpo por delante y por detrás, en la que solo aparecía el nombre de él en la parte inicial de la hoja con su número de cédula.

Winder Valdiviezo                                                                                                                                     

CI 16224255                                                                                                                                            

CASO 1221

Tomo el expediente y en el formato no había nada marcado y tampoco nada lleno en las líneas, solo decía INSUFICIENCIA RESPIRATORIA AGUDA, BRONCO ASPIRACIÓN DE CONTENIDO GÁSTRICO. Todos los presentes miramos el análisis, la doctora miró a la persona que tenía al lado y le dijo:

Me puedes decir ¿por qué esto no está lleno?.

Ese fue el joven que murió en el aeropuerto, que llamó la Doctora para agilizar, no alcancé a oír el nombre, pero sabía quién era, la directora nacional de la morgue, como todo en el país tocó mover contactos, porque no querían entregar el cuerpo de inmediato por estar en otro estado.

Pero... ¿por qué le dio eso?, empezó el interrogatorio de parte la funcionaria.

Su esposo ¿era alérgico a algo?

A nada, es más tengo aquí una factura de lo último que comió que fue un brownie y una coca cola, — enseñando la factura, su mirada con pesar, me dio por guardarla enseguida. Odio que me miren así.

—Señora explíqueme ¿qué pasó?,empiezo a repetir la historia que tenía un sinfín de días diciendo y repitiendo en mi cabeza Él tenía días que le dolía el oído derecho y dolores de cabeza fuertes, el médico general lo vio, no encontró nada y lo envío al otorrino; pero hombre al fin nunca fue, mi hija accidentalmente lo tropezó, luego se desmayó y ya. — Cada vez que repetía esa historia, mis ojos se llenaban de agua—Mi mamá me dijo que él se puso negro, los que le dieron los primeros auxilios no lo quisieron mover; le dieron electroshock en el corazón, cuando iba en la ambulancia vómito, el “médico” (el país tenía recelo con los médicos cubanos) que lo recibió en el hospital me dijo que tenía mucho tiempo sin oxígeno en el cerebro.

Ese es el protocolo del aeropuerto, una persona joven, que viaja España, si se desmaya no se puede mover hasta que se elimine toda sospecha, mi cara de sorpresa, “¿SOSPECHA? ¿SOSPECHA DE QUÉ?”

¡O sea dediles de droga! ¿es en serio? Mi esposo era una persona honesta, trabajador, respetado, padre de familia, nuestros planes eran unas vacaciones a España que terminó en una desgracia.

Lo lamento mucho, pero cuando interviene el CICPC, debemos esperar los resultados de los ácidos gástricos que son como en seis semanas. —Han pasado diez años en que la vida me marco para siempre, esos resultados nunca los llegue a ver, después de un año todavía estaban sin analizar porque había muchos casos por delante; las consecuencias de vivir en una de las ciudades más peligrosas del mundo.  

 Agradezco su colaboración, pero igual quedé en nada, mis hijas no sé qué respuesta darle por la muerte de su papá, murió y no sé porque, a veces no hay respuestas, para todas las preguntas, cierto. —Mirándola a los ojos, ella me mantuvo la mirada manteniéndose callada.

Por ahí leí, que, en el mundo de los seres vivos, existe una ley o un principio que no cambiará jamás: “que todo lo que nace, tiene que morir”, la ciencia podría darnos la alternativa de prolongar la vida, pero jamás podrá suspender su fin.

Lamentablemente no tuvo la atención necesaria, ni en el aeropuerto, ni en la ambulancia, ni en el hospital. Había momentos que sentía que tenía que gastar todo mi dinero, agotar mi tiempo y esfuerzos, para que cada una de las personas que intervinieron ese día, se hicieran responsables de sus actos, con el fin de que no se repitieran los mismos errores con otras personas.

Pero ¿para qué?, mi mente estaba agotada, mi cuerpo se sentía débil, mi alma estaba quebrada, no había nada de lo que yo pudiera hacer en este mundo que devolviera a mi esposo, opté por lo más sano, dejar eso atrás, permitiendo que Dios en su infinito poder hiciera justicia divina.  Enfoqué mis energías en sanar mis heridas y olvidar a esas personas, nada de lo que hagamos, nos podrá devolver al ser amado, aunque se hiciera justicia, el dolor permanecerá, no se va a ir a ningún lado, la justicia solo te da un alivio por el momento y después en las noches sin dormir, en los momentos de alegría, la justicia no te da compañía. “Pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.” Eclesiastes 9:5-7

Después de mucho tiempo, se concluyó que mi esposo murió a consecuencia de la ruptura de una aneurisma cerebral, se puso cianótico al ahogarse con su propia sangre, lo inmediato era hacerle una traqueotomía, pero le hicieron electroshock y eso empeoró su situación, aunque se hubiera hecho todo lo posible para mantenerlo con vida, el costo era muy alto para mantenerlo vivo, siendo un alma tan libre, no es algo que ninguno de los dos hubiese querido por más duro que fuese su partida.

La primera etapa del duelo; es muy dura y recordarla me pone nostálgica; los primeros diez días fueron bastante difícil, ese sabor amargo, esa impresión que te deja todo lo vivido,  recuerdo con precisión los primeros tres días, el resto son recuerdos vagos que vienen a mi mente, mi cuerpo estaba ahí pero mi mente no, debemos ser paciente con nosotros, permitir la ayuda, el dolor va a pasar, solo hay que dar un poco de tiempo al tiempo... Han pasado diez años, y cada fecha especial es un trago amargo que se vuelve digerible, el dolor se vuelve uno contigo, haces de ello una experiencia de aprendizaje y sabiduría, te haces más fría, más nerviosa o más agradecida con la vida, todo depende de la persona, me volví más agradecida.   El dolor se volvió una cicatriz al menos que venga un recuerdo se que la causo; los momentos de angustias, de dolor, de tristeza ya no están cómo el primer día, solo están ahí en silencio, callados viendo como sonríes otra vez y vuelves a ser feliz.

Aldana, R. (01 de abril de 2020). 11preguntas frecuentes tras la muerte de un ser querido https://lamenteesmaravillosa.com/11-preguntas-frecuentes-tras-la-muerte-de-un-ser-querido/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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